Una huella digital, clave para esclarecer un violento robo

Tres ladrones entraron a la casa de un joven. Lo ataron y le desvalijaron la casa. Escaparon, pero dejaron un rastro: la huella digital de uno de ellos quedó estampada en la cinta de embalar que usaron para atarlo.

Se logró identificar esa huella: Era de de Javier Eduardo Portillo (38), oriundo de Trelew y con un frondoso prontuario. El fiscal Jorge Bugueño lo imputó de “robo agravado por el uso de arma de fuego y por ser en poblado y en banda” y quedó detenido.

Hoy a la tarde hubo nuevas detenciones: Los otros dos cómplices fueron apresados en el marco de nuevos allanamientos. El robo ocurrió hace un mes. El 16 de junio a las 08.20, tres ladrones despertaron de un golpe a su víctima, un joven de 23 años.

Le pedían dinero.

Alcanzó a observar a dos personas, vestidas de oscuro, con barbijo, que tenían un revolver. En el living alcanzó a escuchar a un tercer ladrón. Lo ataron con cinta adhesiva y lo cubrieron con una frazada. De sus casa se llevaron la Play Station, dos TV 50”, su notebook , el celular, una cámara de fotos Cannon y el reloj.