El taekwondista de Puerto Madryn habló con Chubut Deportes sobre la preparación que tenía para este 2020 y la cuarentena.

Para muchos atletas, el 2020 se presentaba como una nueva oportunidad para superar los logros del anterior. Ese fue el caso Rubén Guagliarello, quien había conseguido la medalla de oro en el Sudamericano de Chile y el bronce en el Panamericano de Estados Unidos. “Me animó a decir que el 2019 fue mi mejor año en la competencia, por eso el 2020 lo arrancaba con muchas expectativas. El año pasado tuve dos Torneos afuera: Uno en Estados Unidos donde conseguí el bronce y otro en Chile donde me sentí muy cómodo y pude conseguir la medalla de oro frente a grandes competidores de todo Sudamérica. Por eso este año lo esperaba con grandes expectativas”, aseguró.

Rubén se encuentra realizando la cuarentena obligatoria en su casa en Puerto Madryn, donde nació y vivió toda su vida. “Estaba entrenando muy duro desde diciembre del año pasado que empezamos con la pretemporada, entrenando casi todos los días doble turno. Estábamos muchísimas horas al día entrenando, nos encontrábamos muy fuertes física y anímicamente. Nos preparábamos así porque la semana que pasó hubiese sido el Mundial que teníamos en Dinamarca (en la ciudad de Herning); también teníamos el Panamericano dos semanas después. Pero lamentablemente no se pudo dar”, explicó el taekwondista.

Guagliarello habla en plural porque el año pasado, todas sus competencias fue acompañado por otra gran atleta chubutense: La joven Margarita Echeverría. Sus entrenamientos son muy similares ya que se preparaban para los mismos objetivos. “La verdad es que entrenaba para traer medalla. Es un objetivo ambicioso, pero tenía confianza en que se podía lograr. Me ha tocado medirme con competidores latinoamericanos y no creo estar lejos de su nivel. Por eso este año estaba preparado de la mejor manera”.

Comenzar con la cuarentena no fue fácil para nadie, pero estar a pocos días de representar al país y a la provincia en un Mundial; resultaron particularmente desmotivantes para Rubén. “Se hizo muy difícil, sobre todo al principio, porque estábamos sobre el fin de la pretemporada por arrancar lo que era la puesta a punto para el Mundial y veníamos con un ritmo intenso de entrenamiento y súper mentalizados”. Además, agregó que “las primeras dos semanas se me hicieron muy complicadas porque no podía ir al Gimnasio, correr, ver a mis compañeros; los entrenamientos terminaban siendo una lucha mental más que un entrenamiento físico o técnico”.

Al buscar otros mecanismos de conexión, Rubén volvió a sentirse más cerca de sus seres queridos y así pudo organizarse de una mejor manera: “Después fuimos sumándonos a las plataformas virtuales y con eso me pude sentir más cerca de mi grupo de trabajo, aunque sea a la distancia, realmente se hizo mucho más llevadero. Ahora entrenamos todos los días, tenemos horarios y eso ayuda muchísimo a organizarse; no sólo en lo que respecta a armar el piso y ponerse la ropa adecuada, sino también en la alimentación y en el día a día. Desde que empezamos con las videoconferencias de entrenamiento, me ayudó mucho a organizarme en el día a día”.

“Obviamente hubo una reestructuración del entrenamiento”, explicó Rubén, “replantear objetivos y cambiar un poco las estrategias que estábamos llevando a cabo. Pero una vez que lo hicimos, hoy me siento muy bien, que estoy entrenando perfectamente. Más allá del trabajo físico, yo por lo menos puedo trabajar los aspectos técnicos desde casa por el deporte que hago, pero a veces pienso que en otros deportes no debe ser tan fácil”.

Saber que el sueño de representar al país en un Mundial vuelve a alejarse después de haber estado tan cerca, es muy duro para cualquiera. Rubén quiso agradecer los que siempre los respaldaron: su familia, compañeros de entrenamiento y al cuerpo técnico que trabaja con él. También agradece a Chubut Deportes por la decisión de acompañar a los deportistas de la provincia en este difícil momento: “Es muy importante el apoyo de Chubut Deportes, ya sea mediante una beca o de cualquier otra manera. Los deportistas siempre hacemos un gran esfuerzo para representar a nuestra provincia, en mi caso también al país. Lo hacemos con muchísimo orgullo y que nos premien con una beca es una especie de mimo o reconocimiento. Yo estoy muy agradecido, si bien en mi caso toda esta crisis económicamente no me ha afectado, pero no quita que haya deportistas que sí. Darle continuidad a esto me parece un gesto muy valorable y que es muy importante”.

Al igual que en el resto de los deportes, todavía no hay planificación en el mundo del Taekwondo. Pero esto no hacer decaer las ganas de Guagliarello en continuar con su preparación. “Hoy el panorama a nivel nacional e internacional es bastante incierto con el deporte, no sé cuándo se podrán reanudar las competencias así que decirte un objetivo en el corto plazo, es imposible en este momento. Me parece que lo que sigue es continuar con mi preparación, así cuando termine todo esto, estoy fuerte mental, físicamente y con una técnica más pulida. A pesar de toda esta situación, estoy entrenando bien, por eso me encuentro con entusiasmo”.