Práctica en derrumbes de Bomberos de Madryn

La Brigada de Búsqueda y Rescate Urbano (USAR, Urban Search and Rescue) de la Asociación Bomberos Voluntarios Puerto Madryn, realizó una nueva e intensa práctica sobre colapso de estructuras.

En otra jornada de trabajo agobiante, la Brigada USAR de Bomberos Madryn realizó un ejercicio cuyo principal objetivo fue practicar la localización, estabilización y liberación de víctimas atrapadas en un colapso estructural debido a un evento adverso como por ejemplo terremotos,  fallas estructurales en una edificación muy antigua, remodelación u obra en construcción, excavaciones, volcamiento o deslizamiento de carga pesada, deslaves, inundaciones, entre otros.

Para poder llevar a cabo estas acciones, y con la premisa de rescatar al mayor número de personas atrapadas, se realizó una simulación de la Evaluación de Búsqueda y Rescate (ASR Assestment Search and Rescue) delimitando  sectores en los cuales los equipos de búsqueda y rescate urbano trabajarían en diferentes sitios de trabajos (worksites) según su capacidad operativa (equipos livianos, medianos o pesados).

De esta manera se optimiza el tiempo de respuesta, según la estructura, complejidad y cantidad de víctimas atrapadas. Estos procedimientos estandarizados facilitan la coordinación y asignación de trabajos a los equipos que lleguen posteriormente, reduciendo el tiempo de respuesta y optimizando los recursos.

Comienza el ejercicio

El primer ejercicio simulado consistió en una situación posterior a un terremoto, con un escenario complejo y adverso, estructuras derrumbadas y semiderrumbadas, y con la confirmación de víctimas atrapadas. Entonces, en primera instancia, estas estructuras debieron ser apuntaladas para dar una cobertura de seguridad a los rescatistas y víctimas tanto para ingresar como para salir.

Así, los integrantes de la Brigada realizaron una búsqueda física, con un patrón lineal, aplicando técnicas de llamado y escucha. Estos procedimientos deben ser minuciosos. Ante la presunción de la localización de víctimas se solicita que en toda la zona se realice silencio y paro total de todas las actividades incluidas el detenimiento de vehículos, maquinarias, generadores y de todo el personal que se encuentre en los alrededores. Con la confirmación de la ubicación de personas atrapadas o encerradas que pudiesen manifestarse a través de su voz o golpes, los rescatistas ubican el sector y con señales ya estipuladas dan la confirmación a su líder.

Pasando a la acción

Posteriormente se analiza la situación y se elabora un plan estratégico y técnico contemplando en cuánto tiempo y cómo se llevará a cabo el rescate. Estas acciones definirán, de acuerdo al tipo de colapso, la dureza, tamaño y peso de los materiales, cuál es la logística más adecuada, la zona de ingreso y el tiempo aproximado de las acciones.   

Finalmente, el segundo módulo consistió en la utilización de herramientas manuales y eléctricas, aplicando diversas técnicas con el fin de marcar, agujerear, y romper materiales como concreto, ladrillo, o cortar hierros. Por ser muy riesgosas estas actividades, tanto para los rescatistas o las víctimas atrapadas, previamente se realizó un análisis de seguridad: dónde y cómo romper, cortar o agujerear. Es que los materiales pueden desplazarse o salir proyectados al estar bajo mucha tensión.

Además del equipamiento de protección personal, también es fundamental para los miembros de la Brigada el entrenamiento físico y mental para poder sobrellevar acciones que son muy riesgosas, que demandan muchas horas de esfuerzo e incomodidades. Este entrenamiento y preparación hace que los tiempos de respuestas se reduzcan en caso de desastres y haya más chances de poner a salvo a un mayor número de personas atrapadas.