POLEMICA POR EL BIKINI OPEN EN LA CIUDAD: Pensamientos que se quedaron a principio del Siglo XX

Con mayúscula sorpresa, leo un comunicado que ha emitido en los últimos días la Delegación


Con mayúscula sorpresa, leo un comunicado que ha emitido en los últimos días la Delegación Regional del INADI, que pone de manifiesto, el repudio de la institución y de otras organizaciones, que según el  texto adhieren, ante la posibilidad de la realización en la ciudad de Puerto Madryn de una nueva edición del Bikini Open.
Al concluir la lectura del mismo, creí que había tomado un ejemplar del periódico “Golfo Nuevo”, que a principios del siglo XX editaba la familia Pérez Medel.  Más aún, supuse  que se refería a las normas de convivencia, en aquellos años, 1900….que se disponían en la casillas propiedad de las familias paquetes de entonces……pero no era así, se trataba de un comunicado de una organización del siglo XXI, es decir de los años 2000…
MALA INTENCIÓN
En primer lugar, el pronunciamiento, luego de citar  a los organizadores del evento y sus supuestos auspiciantes, con la clara intención de, también, acusarlos de xenófobos y racistas, utiliza los mismos términos para descalificar una atracción del verano, que no es solo exclusividad de Puerto Madryn, sino que también se repite en innumerables balnearios de la costa atlántica.
HIPOCRECIA
En principio, desde ya el comunicado ha llegado a destiempo, teniendo en cuenta que a la fecha, se han llevado a cabo varias ediciones del Bikini Open en la ciudad y en la región, incluso con la delegación del INADI, ya instalada en la región.
Con argumentos de dudoso fundamento,  expuestos por  la organización, bien vale aclarar que las jóvenes que toman parta del mismo, lo hacen en forma voluntaria.  Y considerar la competencia como  una suerte de fomentar  la violencia de género, es por lo pronto, una acusación excesiva, porque bien saben los integrantes de INADI y las organizaciones  públicas y privadas, que la violencia de género tiene otros ingredientes que están enquistados en la sociedad, más allá… más allá de la condición socioeconómicas del individuo.
Y lamentablemente hasta al momento, estas organizaciones, a los medio de comunicación no han informado sobre resultados concretos, y positivos,  de las políticas que dicen instrumentar para combatir la problemática, que ahora ven, se fomenta a través de un sencillo evento, como es un Bikini Open
En esto, hay mucho de hipocresía  y a veces también dentro de las organizaciones que se crean con el fin de atacar los problemas de violencia de género o intrafamiliar.
CIUDAD TURÍSTICA?
Oponiéndose a un evento, playero,  pretendiendo instalar el mensaje de que es una manera de no reconocer la igualdad de derechos entre hombres y mujeres,  es un despropósito. Porque siguiendo el mismo criterio de análisis, también el INADI  y su adherentes, bien deberían oponerse a un desfile de modas  y más aún, si las modelos presentan lencería  o trajes de baños de dos piezas o a la elección de la reina de cualquiera de las fiesta populares que se llevan a cabo a lo largo y a lo ancho de la Provincia. Porque en definitiva también se trata de una competencia entre mujeres.
Por lo que, por medio de esta  humilde opinión, y por cierto discutible, insto a los organizadores del Bikini Open a no dejarse avasallar por pensamientos extemporáneos y retrógrados,  porque quienes somos nativos de esta ciudad vemos,  como año a año nos vamos quedando sin eventos en el Golfo Nuevo y sus playas.
Con las excusas del conservacionismo, hemos perdido las tradicionales carreras de Safari a Campo Traviesa  o en Playa Paraná. También hemos perdido competencias de Jeep que en los años ’70 se llevaban a cabo en los médanos de la costa.
Ciudad turística, donde las confiterías bailables cierran a las cinco de la mañana los viernes y a las seis el sábado, expulsado a la vez, a miles de jóvenes que quedan deambulando por las calles de la ciudad. Ni en la época de la dictadura militar ocurrían estos episodios.
Pareciera que se piensa y lamentablemente los que  deciden también en un Puerto Madryn, en donde todo este prohibido. Al menos como nativo, eso no lo quiero para mi ciudad.

GUSTAVO ARIEL HUENTELAF