El ministro de Seguridad de Chubut brindó una conferencia junto al jefe de fiscales, Juan Carlos Caperochipi, y el responsable de la División de Investigaciones, Pablo Lobos, por el hurto de 30 dosis de la vacuna Sputnik V del Hospital Regional. Adelantó que las cámaras de seguridad del nosocomio serán controladas por el Centro de Monitoreo.

El ministro de Seguridad de Chubut, Federico Massoni, calificó como “extremadamente grave” el hurto de 30 dosis de la vacuna contra el coronavirus en el Hospital Regional de Comodoro Rivadavia y aseguró que “se han activado todos los mecanismos porque vamos a ir a buscar a los responsables”.

En una conferencia de prensa que brindó junto al jefe de fiscales, Juan Carlos Caperochipi, y el responsable de la División de Investigaciones, Pablo Lobos, en la Unidad Regional de la ciudad, el funcionario adelantó que como “ha fallado la custodia” de las vacunas Sputnik V, las cámaras de seguridad que funcionan en el nosocomio serán “incluidas en el Centro de Monitoreo para tener un soporte de 25 días y no de 4 como ahora”.

El ministro consideró además que para un mayor resguardo de las dosis “se requiere presencia de personal de seguridad de este Ministerio”.

Massoni agregó que se trata de un hecho “totalmente nefasto para la ciudadanía y entendemos que puede haber sido generado por empleados públicos”, por lo que se realizaron 15 allanamientos en distintos domicilios y el secuestro de teléfonos celulares “de los que pueden llegar a surgir elementos que nos posibiliten determinar quiénes han tenido responsabilidad”.

“Acá había un delito manifiesto, vacunas que debían estar bajo el resguardo de una persona responsable y en un lugar en el cual debían tomarse todas las medidas de seguridad”, señaló el ministro y lamentó que “hayan transcurrido dos semanas (entre el día que se cometió el hecho y la denuncia) porque genera un impedimento para llegar rápido a los responsables”.

Allanamientos en Comodoro

El jefe de fiscales, Juan Carlos Caperochipi, dio precisiones sobre el avance de la investigación e indicó que “se inicia el 8 de febrero tras una denuncia presentada por la directora del Área Programática Sur en el Ministerio Público Fiscal”.

Aclaró que “ha existido una demora por causas que no hemos podido establecer pero que se están averiguando entre el acaecimiento de estos hechos, que han sido entre el 26 y 27 de enero, y la presentación de la denuncia”. En ese orden, manifestó que ese tiempo transcurrido “nos condiciona en la obtención de la prueba”.

El fiscal explicó que si bien el hecho “está calificado bajo la carátula de hurto, el bien jurídico que se afecta no es solo la propiedad sino también toda la cuestión sanitaria y la seguridad de las personas en el marco de la pandemia, por lo que no descartamos un cambio de calificación”.

Caperochipi aseguró que profundizarán la investigación “sobre todas aquellas hipótesis que tengan que ver no solo con quién tomó esas vacunas o las hurtó sino también en todos los elementos que no estuvieron presentes para preservarlas desde el punto de vista de su cuidado y cadena de circulación de esas vacunas”.

Reveló que los 15 allanamientos que se llevaron adelante este martes en Comodoro “eran necesarios y urgentes”. Destacó que “se desarrollaron con normalidad, en términos ejemplares eran empleados públicos y hubo un comportamiento correctísimo de la Policía”.

El jefe de fiscales también aclaró que “las cámaras de seguridad no arrojaron resultados positivos que permitan orientar la búsqueda”.

60 efectivos afectados

El jefe de la División de Investigaciones Policiales, Pablo Lobos, precisó que en dichos allanamientos “se secuestraron únicamente celulares, que serán analizados para ver qué resultados obtenemos”.

El funcionario policial manifestó que “para llevar a cabo estas diligencias se reunió cerca de 60 efectivos”.