Las Cámaras serán plenamente responsables por la garantización de la Seguridad Sanitaria de las tripulaciones

EN CASO DE APLICARSE EL PROTOCOLO FIRMADO EL JUEVES POR EL COVID-19


Así como se hizo saber a los más altos funcionarios nacionales vinculados con la actividad pesquera declarada de actividad esencial, que la falta de regulaciones precisas para que los trabajadores no queden expuestos al contagio de Coronavirus van en detrimento de Capitán del buque pesquero, la Comisión Directiva remitió escrito a las cámaras empresarias que suscribieron a un Protocolo el 26 de marzo,  manifestando “la gravedad de las consecuencias que podría acarrear a bordo de los buques pesqueros” la implementación del mencionado documento, ya que “sus puntos 1, 3, 4, 6 y 7 resultan violatorios de las facultades, derechos y obligaciones” del Capitán establecidos en la Ley 20.094 y el Convenio 188 OIT.

La Cámara de la Industria Pesquera Argentina (Caipa), la Cámara Argentina de Armadores de Buques Pesqueros de Altura (Caabpa) y la Asociación de Embarcaciones de Pesca Costera (Aepec) son signatarias del referido Protocolo que persigue el único y velado objetivo de que los buques retomen la operatoria comercial, sin tener en cuenta la cuestión sanitaria y ni como se pondría en práctica. Párrafo aparte merece la suma del Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas (CEPA) como firmante, que resulta un agravante por no tratarse de una Cámara Empresaria que tenga como objeto representar a los armadores de buques pesqueros congeladores ante los Sindicatos de la actividad, sino como Consejo que nuclea a “personas físicas” que posean interés relevante en la actividad pesquera, es decir que se trata de un suscriptor sin facultades para hacerlo, que ha actuado en forma totalmente irresponsable en el marco de la gravedad de la crisis sanitaria.

En la misiva, los directivos de Capitanes de Pesca exigen “nos aclare cómo se llevará a la práctica lo establecido en las recomendaciones a la tripulación en cuanto a mantener una distancia de 1,5 metros entre los tripulantes, o cómo se hará para turnarse en espacios comunes cuando todos los que hemos estado a bordo de buques pesqueros sabemos que es imposible”. En la misma línea, considerando que las gran mayoría de los buques no cuentan con la posibilidad de asignar un camarote de aislamiento ante eventuales casos sospechosos, “el protocolo suscripto parece quitarle al Capitán la posibilidad de decidir el retorno a puerto en forma inmediata y la cuarentena total del buque, para colocarlo en cabeza de la Prefectura Naval Argentina”.

Se trata de un protocolo de actuación extremadamente débil e insuficiente que las organizaciones empresarias mencionadas se arriesgaron a formular junto con seccionales gremiales, y pretenden con ello resolver la situación de pandemia en la actividad pesquera amparándose en actuaciones frente el MTEySS, dejando al sector en una situación de falta de claridad normativa.

Finalmente, la AACPyPP advierte que aplicarse el Protocolo suscripto “hará plenamente responsable, en forma exclusiva, por la garantización de la Seguridad Sanitaria de las tripulaciones, a la zarpada, durante la navegación y al amarre en puerto, debiéndose eximir al Capitán, Piloto o Patrón de las eventuales consecuencias de llevar adelante la actividad pesquera, por haber sido presionado en el medio de esta pandemia global”, a cada una de la cámaras firmantes.