El IPV “ni” de Das Neves

das_nevesPor Luis Dupuy

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Siempre se supo que a pesar de que alguna vez dijo el señor gobernador: “me gusta que me controlen”, Mario Das Neves  nunca quiso, ni quiere, ni querrá que se investigue lo actuado por el IPV Chubut a partir del año 2004 en adelante.

 

A hoy el Instituto ni manda los informes que piden los legisladores en tiempo y forma, es decir dentro de los plazos de ley notificados por la Cámara de Diputados, ni completos como correspondería que lo haga.

 

Tampoco es vocación de las autoridades del IPV, ni voluntad de Das Neves que se publiquen los listados de todos los beneficiarios de viviendas con sus datos completos y por supuesto entre ellos los puntajes obtenidos. Hacerlo permitiría conocer a muchos adjudicatarios que injustamente recibieron casas del estado durante estos últimos doce años y ni hablar de los de toda la historia del IPV.

 

Un tema que también es resistido es el mandar a realizar constataciones de habitantes de las unidades del IPV Chubut. Se sabe que muchas de las viviendas no están ocupadas por sus titulares, y son alquiladas. La única constatación de la que se tiene conocimiento en los últimos tiempos la ordenó la Justicia en Comodoro Rivadavia, en el marco de la investigación sobre las 81 viviendas de Barrio Ciudadela.

 

El sorteo público que manda la Ley del IPV ante igualdad de situaciones entre los adjudicatarios, es otro de los temas de los que no quiere “ni” que se hable en el gobierno. Hay catorce provincias del país que utilizan el mecanismo de sorteo público, pero en Chubut no se respeta la Ley. Acá las únicas viviendas que se sortean son las del Telebingo, comentó el asesor de un Diputado hace poco.

 

 

En síntesis el IPV de Das Neves es: “ni” informes en tiempo y forma, ni listados de adjudicatarios, ni constataciones de habitantes, ni sorteo ante igualdad de situaciones. Y hay varios “ni” más para enumerar entre las muchas irregularidades que van saliendo a la luz sobre todo por parte de testimonios de vecinos que se están animando cada vez más a contar sus tristes experiencias con el IPV.