Fue porque no se presentó la persona que le iba a brindar el trabajo.

En el segundo piso de los Tribunales locales el juez Gustavo Castro iba a analizar la solicitud de la defensa de conceder salidas transitorias para trabajar a Jorge Tranamil, condenado por el homicidio en “exceso de legítima defensa” a Héctor Levicoy, pero la misma se debió suspender porque no se presentó el empleador en los Tribunales. Cabe recordar que Levicoy fue asesinado el 10 de febrero del año 2008 y a Tranamil se lo condenó inicialmente por homicidio a 21 años de prisión, aunque posteriormente y en segunda instancia se cambió la calificación a “exceso en la legítima defensa”, dictando una pena de 4 años y 6 meses. En este sentido, por haber cumplido más de la mitad de dicha condena y tener buena conducta, la defensa solicitó el beneficio de las salidas transitorias, previsto por la ley nacional 24.660. Por su parte, la Fiscalía había impugnado extraordinariamente el cambio de calificación en segunda instancia ante el Superior Tribunal de Justicia, y de hacer lugar a la presentación, Tranamil debería volver a cumplir la pena a 21 años. La audiencia de impugnación se realizó el día 28 de septiembre pasado en Rawson y el Superior Tribunal de Justicia debería resolver, de acuerdo a los plazos legales, ante que se cumpla dicho mes.

El proceso penal en el “caso Levicoy”

Tras el proceso penal y el juicio oral realizado, Jorge Tranamil fue condenado por homicidio a la pena de 21 años en primera instancia. A su vez, un joven de 17 años fue declarado penalmente responsable y se dictó su internación en el COSE para que cumpla medidas socioeducativas. Pero luego de una impugnación presentada por su defensa, en segunda instancia se cambió la calificación legal del homicidio a “exceso en la legítima defensa” y se redujo la pena. Por su parte, el menor fue absuelto en la misma sentencia. Esta medida, dictada por jueces de otras jurisdicciones, fue repudiada públicamente y generó polémica respecto a la decisiones de cambios de calificación en segunda instancia. Finalmente, tras cumplir más de la mitad de la condena a cuatro años y seis meses, Tranamil se encuentra en condiciones de acceder a las salidas transitorias para trabajar y visitar a su familia; aunque se espera la resolución del Superior Tribunal de Justicia respecto a la condena inicial y de hacer lugar a la presentación realizada por la Fiscalía, Tranamil deberá cumplir la pena de 21 años de prisión.

Similar a los casos “Esteller” y “Palito Manrique”

Un caso similar es el de Mario Esteller, quien tras un fallido intento de trabajar como panadero, ahora trabajaría realizando tareas de mantenimiento en un depósito. Lo dispuso el Juez Gustavo Castro en el marco de sus salidas transitorias por haber cumplido más de la mitad de su condena a cuatro años de prisión por “homicidio culposo”, tal cual lo solicitado por la defensa. En dicha causa también está pendiente la resolución del Superior Tribunal de Justicia, ya que Esteller había sido condenado inicialmente a 9 años de prisión por “homicidio simple con dolo eventual”. En el mismo sentido, Jonathan Fierro, condenado por el homicidio de Cristian “Palito” Manrique Agüero a la pena de 21 años de prisión, fue absuelto en segunda instancia ante la Cámara Penal por jueces de otras jurisdicciones. Dicha medida fue impugnada ante el Superior Tribunal de Justicia; aunque en dicho caso todavía no se fijo la audiencia. En este sentido, Fierro se encuentra detenido en otra causa por “robo” y también estaría en condiciones de acceder a la libertad condicional.

Salidas transitorias

Las salidas transitorias son el paso previo a la libertad condicional, como una preparación antes que la persona recupere la libertad una vez cumplida la condena. Al respecto, la ley indica que la condena, cualquiera fuere la pena impuesta, se caracterizará por su progresividad en la búsqueda de la reinserción social. De esta forma, una vez cumplida más de la mitad de la condena, la persona podrá obtener salidas transitorias graduales, ya sea para comenzar a trabajar, cursar estudios o para visitar a su familia, y luego debe retornar a prisión. Posteriormente, cumplidos los 2/3 de la condena, la persona obtiene la libertad condicional. Aunque siempre corresponderá al juez competente disponer las salidas transitorias y el régimen de semilibertad, precisando las normas que el condenado debe cumplir y efectuar modificaciones, cuando procediere. En caso de incumplimiento de las normas, el juez suspenderá o revocará el beneficio cuando la infracción fuere grave o reiterada.