Alerta por el volcán Chaitén

Un comunicado de Defensa Civil de la provincia del Chubut indica que se trata de un aviso preventivo» por «una emanación un poco más intensa

Un comunicado de Defensa Civil de la provincia del Chubut indica que se trata de un aviso preventivo» por «una emanación un poco más intensa de la fumarola». En tanto desde la ONEMI se expresó que «no registra mayor actividad a la que viene teniendo».

Según un parte de la Dirección General de Defensa Civil de la provincia del Chubut, la situación del volcán Chaitén, en la República de Chile, es «de alerta preventivo rojo por una emanación un poco más intensa de la fumarola», aunque aclararon que el «comportamiento sigue siendo normal».

Durante la jornada del lunes hubo alarma en las ciudades de Esquel y Trevelin, ubicadas cerca del límite fronterizo, y que fueron seriamente afectadas por cenizas y temblores desde que el cerro erupcionó en mayo de 2008, con réplicas fuertes en febrero de 2009.

La información fue suministrada por la ONEMI (Oficina Nacional de Emergencia, dependiente del Ministerio del Interior). No obstante, el director del organismo argentino, Evaristo Melo, explicó ayer que «el volcán no registra mayor actividad a la que viene teniendo, más allá que se podría estar dando una mayor actividad interna la que de ninguna manera significa que esté tirando mayor cantidad de ceniza que la que normalmente se registra».

Sobre la columna de vapor de agua y gases más densa observada en las últimas horas, con alturas de entre 300 y 400 metros, el funcionario interpretó que «es normal la situación desde que el volcán erupcionó hasta nuestros días. Un poco más, un poco menos, es la actividad que está teniendo todos los días».

Melo indicó que reciben dos informes diarios y que «por esta inquietud expresada desde el lado argentino, ayer se recepcionaron cinco reportes»

Una visita de «Río Negro» a Chaitén el mes pasado mostró que los servicios siguen cortados y que unos 200 pobladores siguen viviendo en dicha ciudad, ubicada sobre el océano Pacífico.

Los vecinos ratificaron que «desde hace casi un año que no se producen temblores» y que -hasta mediados de octubre-, la actividad volcánica era «prácticamente nula». La vista del cerro desde las calles de la localidad abandonada mostraba una fumarola apenas visible, que se incrementó en las últimas horas.

Incluso, entre la gente que se quedó había renacido la esperanza de que el gobierno de Sebastián Piñera habilite, al menos, la provisión de agua potable.