¿Dónde va el dinero de las obleas?

Desde su implementación, el sistema de estacionamiento medido, había causado quejas en forma reiterada

Desde su implementación, el sistema de estacionamiento medido, había causado quejas en forma reiterada por los vecinos de la ciudad, aunque con el tiempo, se fue aceptando, ya que en la mayoría de las ciudades, se utiliza para recaudar fondos en los diferentes municipios. Ahora bien, en el municipio local, ¿cómo se maneja el tema de esos fondos?. Es cierto que se hacen sorteos mensuales para los que utilizan el sistema de obleas, pero no podrán decir que una licuadora, un lavarropa, y un microondas, tienen como sumatoria de su valor, el total de la recaudación mensual.

Lo cierto es que este es un sistema que no se factura de ninguna manera dentro del municipio. El dinero que se recauda, no aparece facturado en ningún balance, y si bien es verdad que al principio, con esos fondos, se compraron ciertos elementos para donar, como sillas de ruedas y demás, hace mucho que esto no se realiza.

Quizás algún funcionario representante de la secretaría de Hacienda, pueda dar a conocer algunas de las inversiones que se hacen con esta recaudación, aunque se duda muchísimo de eso, ya que como dijimos, no existe facturación alguna de lo que se hace.

O quizás se utilizó la recaudación total para comprarle a cada uno de los vendedores de obleas, ese rompevientos naranja, fino como una hoja de papel, que se les dio para pasar el crudo invierno madrynense.

Esto sin mencionar que los vendedores del servicio deben soportar, con esa ropa, temperaturas bajo cero en pleno invierno, y que si bien solo trabajan medio turno (4 horas), el monto que cobran por mes, no se asemeja en nada a lo que se cobraría por trabajar 4 horas en un comercio. En este último, el medio turno ronda los 2 mil pesos, mientras que los chicos vestidos de naranja, apenas sobrepasan los 600 pesos.

No debería ser así, ya que el radio del estacionamiento medido, se ha ampliado en los últimos meses, alcanzando la Avenida Gales, y arterias como Paulina Escardó, Fontana y Mosconi.

El casco céntrico completo cuenta con este ¿servicio?, y las recaudaciones mensuales son millonarias (sin sumar las multas que se cobran a algún automovilista al que se le venció la oblea), recaudaciones que nadie ve, y con las que poco se hace.

En estos últimos años, el estacionamiento sirvió solo para comprar algunos rompevientos, una que otra licuadora y algún electrodoméstico para los sorteos mensuales. El resto, ¿dónde va?… ¿Qué es lo que se factura del estacionamiento?, y ¿dónde se deja constancia de lo recaudado?… Como siempre, una vez más, preguntas, sin respuestas…